No cabe duda de que esta frase es una contradicción en si misma y nos hace pensar que cualquier cambio no está en nuestras manos, ya que no todo depende de nosotros, mas bien son nuestras circunstancias, externas y fuera de nuestro control las que nos condicionan.


Sin ánimo de entrar en discusiones filosóficas al respecto, tanto en lo que somos como en lo que hacemos y nos ocurre, influyen factores que a veces se escapan a nuestro control, sin embargo todavía hay mucho que podemos hacer para superar las situaciones que nos hacen infelices, ya sean limitaciones personales, problemas de relación, etc.


Me gustaría poder compartir con vosotros algunos artículos sobre temas que nos afectan a muchos y que para algunos representan un problema, en mayor o menor medida. En algunos casos un problema puede llegar a limitar la vida y a producir sufrimiento propio y de los que nos rodean.


Recuerda que:


La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días. Benjamin Franklin

viernes, 1 de enero de 2016

PRÓPOSITOS DE AÑO NUEVO, ¿LOS CONSEGUIRÁS?


        
Que el 2016 sea un año de felicidad, amor, éxito, que la fortuna te sonría… que este sea tu año. El final del año viejo y comienzo del año nuevo, trae consigo una multitud de buenos deseos por parte de nuestros familiares y amigos, también por cortesía, recibimos mensajes similares de todo nuestro entorno social.

A nivel individual, todos tenemos una lista de propósitos y anhelos que queremos lograr: adelgazar, ir al gimnasio, cambiar de trabajo, encontrar pareja, dejar de fumar, ahorrar, estudiar un idioma, hacer un máster… ¿es posible “año nuevo, vida nueva”? ¿Qué hacer para que tus buenos deseos y propósitos se conviertan en realidad?

Es positivo y adecuado hacerse propósitos y fijarse objetivos, demuestra un deseo de mejorar como personas, de crecer en conocimientos y actitudes, tanto en sentido físico como emocional.

El deseo empieza en tu pensamiento y la calidad de tus pensamientos va a determinar la calidad de tu vida, es decir la manera en que controles tus pensamientos determinará cómo te enfrentas a la vida y lo que consigues. Tendemos a culpar al mundo, a otros y las circunstancias de nuestros fracasos, pero no siempre son los otros los responsables de que no consigamos nuestros objetivos.

Vamos a ver qué hacer para ponernos en acción y qué cosas nos pueden ayudar para lograrlo:

1.- Motivación. ¿Por qué quieres hacerlo? ¿Es eso en realidad lo que quieres? Muchas veces se trata simplemente de un impulso repentino, no estamos totalmente convencidos de querer hacerlo o cambiarlo, analiza tus motivos y decide qué es lo que quieres hacer. Es difícil lograr algo de lo que no estamos realmente convencidos.

2. Ponlo por escrito, haz una lista de las cosas que quieres hacer, de lo que te gustaría cambiar, piensa que no puedes hacerlo todo a la vez, si lo intentaras, sólo conseguirías frustrarte antes de tiempo y dejar todo a medias, recuerda el refrán castellano de “que el que mucho abarca poco aprieta”.

3.- Ponte metas realistas, yo nunca podría ser jugadora de baloncesto, mi edad y altura hacen imposible tal objetivo, acepta tus circunstancias y piensa en algo que realmente puedas conseguir con tu esfuerzo. Ajusta tus metas, sé razonable, piensa en tus potenciales, luego puede anotar qué cosas son importantes y necesarias, y empezar por ir consiguiendo las más fáciles para luego pasar a otras de más dificultad, eso te irá animando.

4.- Planifica y concreta, por ejemplo si has decidido adelgazar, tienes que ver ¿cuántos kilos te sobran? ¿Necesitas ir a un médico para que te ayude? ¿En cuánto tiempo quieres lograrlo? ¿Qué más cosas además de dieta puedes hacer para lograrlo?

5.- Momento y oportunidad. No todos los propósitos son posibles en un determinado momento. Imagina que estás en medio de una situación personal difícil, te has quedado sin trabajo, tienes problemas familiares y además estás dejando de fumar, por ejemplo, ¿crees que ese sería el momento más adecuado para emprender una carrera universitaria? Probablemente no, porque te faltarían las fuerzas, la motivación y los recursos económicos necesarios y hacerlo sólo añadiría más angustia a tu situación actual.

6.- Ponte en marcha, una vez decidas qué cosas vas a hacer, ponte a ello. Repasa de vez en cuando, dónde estás, qué problemas han surgido y cómo vas a solucionarlos, qué cosas has conseguido, y felicítate por ello.

7.- Elimina la negatividad, no pienses antes de tiempo “no puedo” “no lo conseguiré” no hagas profecías de fracaso porque podrían cumplirse. Controla tus pensamientos negativos y reemplázalos por otros más adecuados. A veces de forma inconsciente nos boicoteamos a nosotros mismos. Recuerda tu eres dueño de tus pensamientos, puedes controlarlos.

8.- Sé tolerante al fracaso, cuando no consigas un objetivo no pienses que ya no podrás conseguirlo jamás, tal vez en otro momento, en distintas circunstancias podrás abordar ese propósito y lograrlo, además seguro que no lo has conseguido por causas concretas y eso no significa que no puedas lograr otros objetivos.

9.- Sé constante, para la mayoría es más fácil un gran esfuerzo en un momento concreto que esforzarse a lo largo plazo. El cansancio, los problemas y otras circunstancias adversas irán dificultando que consigamos nuestro objetivo. Muchos de los propósitos y objetivos en la vida son de largo recorrido, para ello necesitamos perseverancia.

10. Imagínate consiguiéndolo, piensa en lo bien que estarías con un vestido dos tallas menos, en lo feliz que te haría sentir acabar ese curso que tanto te interesa … imaginarlo te servirá para fortalecer tu voluntad, alimentar tus pensamientos adecuadamente y te dará fuerzas.

Cada año que comienza, a la vuelta de vacaciones, cada día que empieza, cualquier momento es bueno para cambiar algo que no nos gusta, para empezar a hacer algo que deseamos, para mejorar en definitiva.

Ten en cuenta sin embargo, que todos tenemos una línea de vida, un camino recorrido, un lugar hacia dónde vamos y que nuestros objetivos y propósitos, a menudo son una continuidad de lo que ya estamos haciendo, reflexiona y piensa que no siempre es necesaria una catarsis, un cambio radical, muchas veces, se trata de pequeños ajustes, de retoques que contribuirán a que te sientas mejor contigo mismo.

Tampoco olvides que para ciertos cambios y en determinadas circunstancias necesitarás que otros te ayuden, ya sean tus familiares y amigos o incluso ayuda profesional, si así fuera, pide ayuda.

Y como decía nuestro Nobel de Medicina Santiago Ramón y Cajal “Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”.

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