No cabe duda de que esta frase es una contradicción en si misma y nos hace pensar que cualquier cambio no está en nuestras manos, ya que no todo depende de nosotros, mas bien son nuestras circunstancias, externas y fuera de nuestro control las que nos condicionan.


Sin ánimo de entrar en discusiones filosóficas al respecto, tanto en lo que somos como en lo que hacemos y nos ocurre, influyen factores que a veces se escapan a nuestro control, sin embargo todavía hay mucho que podemos hacer para superar las situaciones que nos hacen infelices, ya sean limitaciones personales, problemas de relación, etc.


Me gustaría poder compartir con vosotros algunos artículos sobre temas que nos afectan a muchos y que para algunos representan un problema, en mayor o menor medida. En algunos casos un problema puede llegar a limitar la vida y a producir sufrimiento propio y de los que nos rodean.


Recuerda que:


La felicidad humana generalmente no se logra con grandes golpes de suerte, que pueden ocurrir pocas veces, sino con pequeñas cosas que ocurren todos los días. Benjamin Franklin

martes, 20 de septiembre de 2016

VISITA MI NUEVA PÁGINA http://www.psicologagloriamartinezayala.es

He preparado una página web más amplia, con nuevos contenidos, donde continuaré volcando información de utilidad.

Gracias por leerme y seguirme.

Estaré encantada en seguir contando con vuestras visitas.

Gloria Martínez Ayala.

http://www.psicologagloriamartinezayala.es/

domingo, 4 de septiembre de 2016

ESTRÉS ¿QUÉ ES? ¿QUÉ LO PRODUCE? ¿CÓMO MANEJARLO?


Hoy en día, cada vez más personas se sienten desbordadas por su ritmo de vida, trabajo, familia, quehaceres domésticos, relaciones sociales … muchos experimentan un gran desasosiego, angustia y ansiedad.

¿Qué es el estrés?

Es básicamente una respuesta de nuestro organismo, ante un acontecimiento/situación que demanda más recursos de lo habitual, ya sea a nivel físico o mental. ¿Es malo el estrés? … en realidad es necesario, sin él no seríamos capaces de enfrentarnos a los retos que nos surgen o a situaciones de peligro, que requieren nuestra atención de manera inmediata, el estrés nos activa y permite que realicemos esa tarea de manera adecuada.

El problema surge cuando esa situación se prolonga y/o cronifica o el esfuerzo que exige es desproporcionado, es entonces cuando empezamos a tener problemas y a experimentar ansiedad o depresión. El estrés afecta a todos los niveles: físico, emocional y cognitivo.

La Organización Mundial de la Salud indica que al menos seis millones de españoles sufren depresión en mayor o menor grado. La Organización Mundial de la Salud predice que para el año 2020 la depresión relacionada con el estrés crónico será la segunda causa de invalidez en el mundo.
Según últimos estudios neurológicos de la Universidad de Palo Alto California, el estrés crónico puede dañar el cerebro, en trabajos de laboratorio se ha comprobado que durante situaciones de estrés crónico, nuestro cuerpo produce una serie de sustancias, glucocorticoides, llamadas también hormonas del estrés que dañan y matan células asociadas a la memoria, en el hipocampo.

También otras manifestaciones físicas de estrés serían la hipertensión, la diabetes (desajuste metabólico entre el azúcar y la insulina) y la artritis.

Otros problemas que puede producir o agravar si ya los tenemos:
  • Cansancio o agotamiento.
  • Poca concentración o mala memoria.
  • Dificultad para tomar decisiones.
  • Dolor de cabeza, sudoración, nerviosismo.
  • Problemas para dormir o comer.
  • Calambres abdominales o náuseas.
  • Cambios anímicos, irritabilidad, impaciencia, mal genio e ira.
  • Ansiedad, preocupación, miedo y depresión.
  • Presión arterial alta, dolores en el pecho, enfermedad cardíaca, ataque al corazón, derrame cerebral.
¿Qué causa el estrés?

Pueden ser, tanto las cosas grandes como las pequeñas, a veces es una suma de situaciones, por ejemplo:

Problemas normales de todos los días: las prisas para ir y volver del trabajo, problemas con el ordenador, pérdida de algún objetos, mal humor de otras personas.

Situaciones específicas: hablar en público, una entrevista de trabajo, una cita a ciegas, tener que cumplir con fechas límite del trabajo.

Eventos importantes: un matrimonio, un divorcio, el nacimiento de un bebé, un nuevo empleo, una mudanza, una enfermedad grave, la muerte de un ser querido.

Otros problemas: problemas familiares, problemas de pareja, preocupaciones financieras, problemas laborales.

Como decíamos al principio, es normal sentirse estresado en algunas ocasiones, nadie lleva una vida libre de estrés, pero lo importante es manejar el estrés para que este no domine nuestra vida.

Maneras saludables de sobrellevarlo
  • Dormir lo suficiente.
  • Mantenerse físicamente activo.
  • Respirar y relajarse.
  • Hablar de lo que le preocupa.
  • Escribir sobre lo que le preocupa.
  • Trátese bien.
  • Dedíquese tiempo para sí mismo.
  • Evite complicarse la vida más de lo necesario.
  • Tenga sentido del humor.

En ocasiones, podríamos no darnos cuenta de que estamos sufriendo un estrés considerable y podría pasarnos lo que a la rana del cuento “si arroja una rana viva a una cazuela de agua hirviendo, lo más probable es que la rana al notar el agua en ebullición, en milésimas de segundo, salte fuera de la cazuela humeante, pero si mete la misma rana en la misma cazuela, esta vez llena de agua fría, la rana se sentirá cómoda en su elemento y no saltará. Luego caliente progresivamente el agua y verá como la rana termina cociéndose sin que apenas se entere”.

¿Qué ha ocurrido? Simplemente que la segunda vez, la rana no detecta los pequeños cambios de temperatura, percibe una agradable tibieza que acaba llevándole a la muerte y cuando quiere reaccionar ya es tarde porque carece de fuerzas.

A menudo se requiere ayuda profesional, el médico de familia, un psicólogo y/o psiquiatra, puede ayudarle a controlar el estrés, hay técnicas de control de estrés que son muy útiles y que el profesional de la salud recomendará y aplicará una u otra en función del problema.

Tenga en cuenta también, que la salud no es simplemente física, si no un estado de bienestar físico, mental y social, y no meramente la ausencia de enfermedad, como ha definido la OMS.

sábado, 9 de julio de 2016

DEPENDENCIA, USO Y ABUSO DE LOS DISPOSITIVOS TECNOLÓGICOS

Móviles, tabletas, ordenadores y otros dispositivos ocupan cada vez un lugar más importante en nuestras casas, cuesta encontrar alguien que no disponga de varios de estos elementos y que los use con regularidad, el avance de la informática ha puesto a nuestra disposición un sinfín de posibilidades para estar conectados de manera continua, para comunicarnos “en tiempo real” y en directo.

En el trabajo, en nuestras actividades diarias, desde gestiones bancarias a relaciones sociales..., nos vemos casi obligados a utilizar uno o varios de estos dispositivos electrónicos. No cabe duda que obtenemos enormes beneficios del uso racional de la tecnología y nadie negaría sus ventajas, pero como en casi todo en la vida, en el equilibrio está la virtud.

Ya hace varios años Enrique Echeburúa, Catedrático y Doctor en Psicología decía: “Aunque las redes sociales, internet y las nuevas tecnologías en general tienen efectos positivos en varios ámbitos, pueden generar altos grados de adicción y dependencia” y añadía que "Las nuevas tecnologías son fantásticas, no se trata de demonizar lo que son. Nos facilitan la vida, pero de todo se puede hacer un mal uso. Tenemos que marcar límites”.

¿Qué entendemos por adicción? Se trata de una actividad compulsiva, es cuando el individuo ya no puede sentirse bien y tranquilo sin consumir esa sustancia u obtener el objeto o actividad deseada. Generalmente las adicciones esconden detrás problemas que han de ser resueltos, en el caso de las drogas o el alcohol, se utilizan como anestesia para olvidar los problemas, otras adicciones tienen mucho que ver con sentimientos de soledad, temor, vergüenza, ansiedad etc. En la dependencia, ya sea física o psíquica, existe un deseo irreprimible de obtener la sustancia, objeto o actividad deseada, y el no hacerlo genera ansiedad e insatisfacción.

Dentro de las adiciones tecnológicas, se dan distintos tipos: a internet, a las redes sociales, a los servicios de mensajería como WhatsApp, todos ellos tienen en común la necesidad de estar conectado de manera constante. ¿Dónde está el problema? ¿Por qué sucede? recuerdo las palabras de Schopenhauer “El instinto social de los hombres no se basa en el amor a la sociedad, sino en el miedo a la soledad”, tal vez es el miedo a estar sólo, lo que hace que muchos jóvenes y adolescente de pasen horas y horas navegando incluso hasta altas horas de la madrugada, no apagando su teléfono, dejándolo en vibrador para oír cualquier mensaje que les llega.

Gracias a sus habilidades y conocimientos de los nuevos productos, son los jóvenes quienes se ven más afectados y tiene mayor riesgo de caer en dependencia y adicción de estos artefactos. De ahí la importancia de que padres y educadores, limiten la exposición que tienen los menores a estas tecnologías. Además habría que seleccionar dispositivos básicos para los niños, que les permitan comunicarse con sus padres, pero no demasiado potentes, a más edad y madurez se podrá aumentar la potencia de la tecnología de que disponen.

Para evitar la dependencia, hay que aprender a desconectarse, esto es algo que todos debemos aprender, es habitual ver personas con varios dispositivos móviles, los personales y los del trabajo, cada vez se hace más habitual, estar permanente conectados, manteniendo los equipos conectados fuera de horas de trabajo, muchos jefes esperan que sus empleados estén disponibles las 24 horas del día, a través del correo, el móvil u otros servicios de mensajería. Se necesita una disciplina personal, para limitar el tiempo que usamos los equipos informáticos, tanto en lo profesional como en lo personal. Lo contrario nos sometería a un continuo ya sea de trabajo y/o de conexión social, impidiendo el adecuado descanso y la posibilidad de ocuparnos de otras actividades, centrando nuestra atención plena.

Pregúntate ¿es verdaderamente urgente que haga esto o aquello?, ¿necesito saber en cada momento qué está sucediendo?, ¿qué ocurriría si leyese ese mensaje más tarde? … los que acumulamos varias décadas podemos mirar atrás y recordar cómo eran las cosas antes, cuando no existían dispositivos móviles, ni ordenadores en el hogar. Las familias y los amigos, también hablaban y hacían cosas juntos, incluso se enviaban cartas de unas ciudades a otras que tardaban varios días en llegar. Las empresas realizaban sus negocias y el mundo seguía funcionando aunque a otro ritmo diferente.

Los humanos somos seres sociales por naturaleza, necesitamos establecer relaciones con nuestros iguales, el disponer de buenas relaciones familiares y amistosas, nos enriquece como personas y nos produce gran satisfacción. Lamentablemente, en muchos casos, el uso abusivo de los redes, ha desplazado las formas tradicionales de relacionarse, creando listas centenarias de amigos virtuales en la distancia, mientras descienden los amigos cercanos, reales y los encuentros en vivo. La comunicación mediante dispositivos electrónicos, debería complementar y facilitar las relaciones, pero nunca debería sustituir y reemplazar las comunicaciones personales y en vivo.

Haz la prueba, apaga tu ordenador cuando no lo estés usando, desconecta tu móvil al acostarte, deja tus dispositivos del trabajo en un cajón, apagados y resiste, no los mires cada 5 minutos, al principio te costará, luego cada vez te será más fácil, ganarás tiempo y tranquilidad.

No sabemos lo que nos deparará el futuro en lo que a las tecnologías de la comunicación respecta, aunque seguro que todavía nos sorprenderá con grandes avances, no obstante nada podrá compararse a mirar a los ojos de quien amas, a contemplar una sonrisa cercana, al sonido de una voz amiga a nuestro lado, a la sensación de una caricia o al consuelo de un abrazo.

sábado, 30 de abril de 2016

EDUCAR BIEN A LOS HIJOS. Un reto en todo tiempo


Vivimos en un mundo cambiante, lleno de presiones, estímulos de todo tipo. Los que ya tenemos varias décadas de vida, miramos atrás y recordamos nuestra infancia, qué hacían nuestros padres, qué ocurría en nuestro colegio, en nuestro barrio y en la mayoría de los casos, encontramos grandes diferencias con lo que ahora como padres, hacemos con nuestros hijos. ¡Cuán diferentes son ahora los colegios ¡y ¡Cuán distinta la forma en qué se relacionan nuestros hijos¡

¿Es ahora más difícil educar? ¿Tenemos más recursos que antes? ¿Lo hacemos mejor? Y lo más importante de todo ¿serán nuestros hijos más felices y estarán mejor educados?.

Hay que considerar que somos seres complejos, biopsicosociales, por lo que en la educación de los niños y en sus resultados, influirán tanto los factores físicos del niño, como sus aspectos psicológicos y todo el entorno social, tanto familiar como escolar que le rodean, en los primeros años de vida, son estos dos ámbitos los de mayor influencia, de ahí la importancia de cooperar padres y educadores.

 Empecemos con las expectativas ¿Qué esperas de tu hijo? ¿Cómo te gustaría que fuese? ¿Cómo le ves? Algunos quieren que sus hijos sean lo que ellos son, “Manuel será ingeniero como yo”, o “quiero que Maria estudie y saque una carrera porque yo no puede hacerlo” o “Raúl tiene que seguir con el negocio familiar”…

No olvides, que las expectativas que tenemos van a determinar el modo en que les vemos e influir en nuestra valoración sobre lo que hacen, además pueden condicionar en gran medida lo que nuestro hijo hará, impidiendo que haga otra cosa y esto sucede tanto en positivo como en negativo, por ejemplo: si nuestro hijo se porta mal en casa y/o en clase y de manera habitual le decimos “mira que eres malo”, ¡cuidado¡ podría quedar marcado con una etiqueta descalificativa, dificultando que sea alguien diferente de lo que le estamos diciendo que es.

En el colegio, un niño que tiene fama de “inquieto” o de “rebelde” en clase, al pasar de curso será tratado como tal y todo lo que haga, ya estará determinado por esa creencia, porque lo que se espera de él es negativo, llegando incluso a regañarle por cosas que no ha hecho. Es lo que llaman Efecto Pigmalión …Conozco casos en que estas “etiquetas” se han convertido en una autentica carga para el niño.

Siguiendo con este tema, es muy importante ayudarles a desarrollar su autoestima, para ello es necesario que tengan una imagen clara de sí mismos, sepan cómo son (autoconcepto) y que puedan tener confianza en ellos mismos, les ayudaremos a que puedan valorar sus logros y que puedan mejorar en la áreas de desarrollo.

Durante su desarrollo, hay otros problemas que algunos de los niños podrán sufrir, tales como:

La fobia escolar o el rechazo al colegio, es cuando un niño desarrolla ansiedad por tener que ir al colegio, esta fobia puede estar relacionada con profesores, cuidadores u otros compañeros. El niño puede manifestar síntomas somáticos, como dolor de estómago, nauseas o mareos, también podría afectar al descanso nocturno, produciendo un sueño inquieto.

En niños pequeños, sobre todo en los primeros años de la educación infantil, pudieran producirse algunos casos de TAS (trastorno de ansiedad de separación) a veces está relacionado con la fobia escolar antes indicada pero también podrían influir factores familiares, niños con apego inseguro, para quienes la separación de sus padres supone sufrimiento y desconcierto.

En los últimos años, parece haber un aumento importante del TDA-H (trastorno de déficit de atención con o sin hiperactividad), consiste en un trastorno en el que el niño no se concentra en las tareas, tiene una atención deficiente, en algunos casos hay un exceso de movimientos y agitación, incluso conducta desafiante, entre otros síntomas. Antaño, en la mayoría de los casos, hubiéramos dicho que se trata de un niño nervioso … lamentablemente, ahora hay un creciente aumento del deseo de diagnosticar con síndromes o trastornos cada cosa que sucede, como si ello ya arreglase el problema, por lo que probablemente las cifras que algunos indican del TDA-H son muy superiores a las que en realidad existen.

También, nos encontramos cada vez con más problemas por el acoso escolar o bullying, estaríamos hablando de maltrato psicológico, a veces también físico, sufrido por los estudiantes de distintas edades, por parte de otros compañeros, incluso en algunas ocasiones con la complicidad de profesores y/o cuidadores. Es escalofriante, oír periódicamente de casos en que niños han llegado incluso al suicidio por el acoso al que estaban sometidos. Se trata de un problema grave, en el que hay una gran responsabilidad de colegios y educadores.

Algunas fuentes indican que en España el 1,6% de los niños y jóvenes sufren bullying de forma constante y un 5,7% lo vive de forma esporádica.

Ante lo anterior, muchos padres se encuentran verdaderamente preocupados por sus hijos, no es sólo lo que ellos hacen en casa es también lo que ocurre en el colegio o en el grupo con el que se relacionan sus hijos.

Como decía Pepa Horno, querida colega y experta en infancia, “los niños están a la intemperie” , somos nosotros los padres, quienes les procuramos el cuidado y protección necesario contra todos esos factores externos, equilibrando la protección que les damos con, permitirles que, en función de su edad y capacidades, cada vez vayan asumiendo más responsabilidades, que les permitan crecer como personas, física y psicológicamente hablando.

Los padres educamos en valores, principios y con nuestro ejemplo, además de nuestras palabras, les mostramos qué hacer y cómo enfrentarse a los retos diarios. Educar a un hijo es un proyecto de años, en el que encontraremos muchos obstáculos y dificultades que superar, junto a muchas satisfacciones por sus respuestas y progreso.

A veces estarás cansado, frustrado, nervioso, perdido, no sabrás qué hacer ni cómo hacerlo y en algunas situaciones difíciles será necesaria la ayuda externa de algún profesional, ya sea profesor para refuerzo en ciertas materias escolares o de un psicólogo para temas de conducta, ellos se sumarán a vuestro esfuerzo para que el problema en cuestión se supere.

¡Ánimo no desesperes¡ tu esfuerzo valdrá la pena, recogerás lo que siembres.

Dedicado a todas las madres y padres que se esfuerzan día a día en el cuidado de sus hijos y sobre todo a ti C.

 

 



jueves, 14 de enero de 2016

HABILIDADES SOCIALES

No basta con ser inteligente académicamente hablando, ser diestro con los números, las letras o las ciencias, cada vez se da mayor importancia al peso de las emociones para disfrutar de una vida equilibrada y feliz. Asimismo como seres sociales integrados en colectivos diversos, necesitamos contar con una serie de habilidades sociales y de comunicación.

OBJETIVO

Conocer qué son las habilidades sociales, cómo desarrollarlas y cómo influyen en los diversos ámbitos de la vida, la familia, la relación con los hijos, el trabajo ... Reconocer la importancia de la Autoestima y la Asertividad, viendo cómo mejorarlas, ejemplos y ejercicios prácticos.

A QUIÉN VA DIRIGIDO

A padres, para manejarse mejor con sus hijos, en el difícil reto de la educación, ya sean pequeños o adolescentes. A trabajadores, en su relación con jefes y compañeros. A todo aquel que quiera desarrollar su Inteligencia Emocional y mejorar sus Habilidades Sociales

PROGRAMA

Habilidades Sociales (Inteligencia Emocional) ¿Qué son las Habilidades Sociales? ¿Qué es la Inteligencia Emocional? | Programa de Entrenamiento | Claves para ayudar a los niños a desarrollar Habilidades Sociales.
Autoestima y Asertividad ¿Qué es la Autoestima y para que la necesitamos? | Cómo se forma la Autoestima | Factores en el desarrollo de la Autoestima | Asertividad, qué implica |Técnicas asertivas |Identificando conductas asertivas vs pasivas o agresivas | Trabajando la Autoestima y la Asertividad con los niños | Ejercicios prácticos.

INFORMACIÓN GENERAL

Duración: 3,5 h. – 23 de Enero de 2016, de 10,00 a 13,30 h.
Dónde: GNP c/ Juan Pérez Zúñiga, 22 - 28027 MADRID (contactar al 600319134 para reserva)
Precio: 50,00 €, (si vienes con tu pareja o un amigo, 90,00 € los dos)
Imparte: Gloria Martínez Ayala – Psicóloga colegiada nº M-23641


viernes, 1 de enero de 2016

PRÓPOSITOS DE AÑO NUEVO, ¿LOS CONSEGUIRÁS?


        
Que el 2016 sea un año de felicidad, amor, éxito, que la fortuna te sonría… que este sea tu año. El final del año viejo y comienzo del año nuevo, trae consigo una multitud de buenos deseos por parte de nuestros familiares y amigos, también por cortesía, recibimos mensajes similares de todo nuestro entorno social.

A nivel individual, todos tenemos una lista de propósitos y anhelos que queremos lograr: adelgazar, ir al gimnasio, cambiar de trabajo, encontrar pareja, dejar de fumar, ahorrar, estudiar un idioma, hacer un máster… ¿es posible “año nuevo, vida nueva”? ¿Qué hacer para que tus buenos deseos y propósitos se conviertan en realidad?

Es positivo y adecuado hacerse propósitos y fijarse objetivos, demuestra un deseo de mejorar como personas, de crecer en conocimientos y actitudes, tanto en sentido físico como emocional.

El deseo empieza en tu pensamiento y la calidad de tus pensamientos va a determinar la calidad de tu vida, es decir la manera en que controles tus pensamientos determinará cómo te enfrentas a la vida y lo que consigues. Tendemos a culpar al mundo, a otros y las circunstancias de nuestros fracasos, pero no siempre son los otros los responsables de que no consigamos nuestros objetivos.

Vamos a ver qué hacer para ponernos en acción y qué cosas nos pueden ayudar para lograrlo:

1.- Motivación. ¿Por qué quieres hacerlo? ¿Es eso en realidad lo que quieres? Muchas veces se trata simplemente de un impulso repentino, no estamos totalmente convencidos de querer hacerlo o cambiarlo, analiza tus motivos y decide qué es lo que quieres hacer. Es difícil lograr algo de lo que no estamos realmente convencidos.

2. Ponlo por escrito, haz una lista de las cosas que quieres hacer, de lo que te gustaría cambiar, piensa que no puedes hacerlo todo a la vez, si lo intentaras, sólo conseguirías frustrarte antes de tiempo y dejar todo a medias, recuerda el refrán castellano de “que el que mucho abarca poco aprieta”.

3.- Ponte metas realistas, yo nunca podría ser jugadora de baloncesto, mi edad y altura hacen imposible tal objetivo, acepta tus circunstancias y piensa en algo que realmente puedas conseguir con tu esfuerzo. Ajusta tus metas, sé razonable, piensa en tus potenciales, luego puede anotar qué cosas son importantes y necesarias, y empezar por ir consiguiendo las más fáciles para luego pasar a otras de más dificultad, eso te irá animando.

4.- Planifica y concreta, por ejemplo si has decidido adelgazar, tienes que ver ¿cuántos kilos te sobran? ¿Necesitas ir a un médico para que te ayude? ¿En cuánto tiempo quieres lograrlo? ¿Qué más cosas además de dieta puedes hacer para lograrlo?

5.- Momento y oportunidad. No todos los propósitos son posibles en un determinado momento. Imagina que estás en medio de una situación personal difícil, te has quedado sin trabajo, tienes problemas familiares y además estás dejando de fumar, por ejemplo, ¿crees que ese sería el momento más adecuado para emprender una carrera universitaria? Probablemente no, porque te faltarían las fuerzas, la motivación y los recursos económicos necesarios y hacerlo sólo añadiría más angustia a tu situación actual.

6.- Ponte en marcha, una vez decidas qué cosas vas a hacer, ponte a ello. Repasa de vez en cuando, dónde estás, qué problemas han surgido y cómo vas a solucionarlos, qué cosas has conseguido, y felicítate por ello.

7.- Elimina la negatividad, no pienses antes de tiempo “no puedo” “no lo conseguiré” no hagas profecías de fracaso porque podrían cumplirse. Controla tus pensamientos negativos y reemplázalos por otros más adecuados. A veces de forma inconsciente nos boicoteamos a nosotros mismos. Recuerda tu eres dueño de tus pensamientos, puedes controlarlos.

8.- Sé tolerante al fracaso, cuando no consigas un objetivo no pienses que ya no podrás conseguirlo jamás, tal vez en otro momento, en distintas circunstancias podrás abordar ese propósito y lograrlo, además seguro que no lo has conseguido por causas concretas y eso no significa que no puedas lograr otros objetivos.

9.- Sé constante, para la mayoría es más fácil un gran esfuerzo en un momento concreto que esforzarse a lo largo plazo. El cansancio, los problemas y otras circunstancias adversas irán dificultando que consigamos nuestro objetivo. Muchos de los propósitos y objetivos en la vida son de largo recorrido, para ello necesitamos perseverancia.

10. Imagínate consiguiéndolo, piensa en lo bien que estarías con un vestido dos tallas menos, en lo feliz que te haría sentir acabar ese curso que tanto te interesa … imaginarlo te servirá para fortalecer tu voluntad, alimentar tus pensamientos adecuadamente y te dará fuerzas.

Cada año que comienza, a la vuelta de vacaciones, cada día que empieza, cualquier momento es bueno para cambiar algo que no nos gusta, para empezar a hacer algo que deseamos, para mejorar en definitiva.

Ten en cuenta sin embargo, que todos tenemos una línea de vida, un camino recorrido, un lugar hacia dónde vamos y que nuestros objetivos y propósitos, a menudo son una continuidad de lo que ya estamos haciendo, reflexiona y piensa que no siempre es necesaria una catarsis, un cambio radical, muchas veces, se trata de pequeños ajustes, de retoques que contribuirán a que te sientas mejor contigo mismo.

Tampoco olvides que para ciertos cambios y en determinadas circunstancias necesitarás que otros te ayuden, ya sean tus familiares y amigos o incluso ayuda profesional, si así fuera, pide ayuda.

Y como decía nuestro Nobel de Medicina Santiago Ramón y Cajal “Todo ser humano, si se lo propone, puede ser escultor de su propio cerebro”.

viernes, 13 de noviembre de 2015

HABILIDADES SOCIALES



No basta con ser inteligente académicamente hablando, ser diestro con los números, las letras o las ciencias, cada vez se da mayor importancia al peso de las emociones para disfrutar de una vida equilibrada y feliz. Asimismo como seres sociales integrados en colectivos diversos, necesitamos contar con una serie de habilidades sociales y de comunicación.

OBJETIVO

Conocer qué son las habilidades sociales, cómo desarrollarlas y cómo influyen en los diversos ámbitos de la vida, la familia, la relación con los hijos, el trabajo ... Reconocer la importancia de la Autoestima y la Asertividad, viendo cómo mejorarlas, ejemplos y ejercicios prácticos.

A QUIÉN VA DIRIGIDO

A padres, para manejarse mejor con sus hijos, en el difícil reto de la educación, ya sean pequeños o adolescentes. A trabajadores, en su relación con jefes y compañeros. A todo aquel que quiera desarrollar su Inteligencia Emocional y mejorar sus Habilidades Sociales

PROGRAMA

Habilidades Sociales (Inteligencia Emocional)
¿Qué son las Habilidades Sociales? ¿Qué es la Inteligencia Emocional? | Programa de Entrenamiento | Claves para ayudar a los niños a desarrollar Habilidades Sociales

Autoestima y Asertividad
¿Qué es la Autoestima y para que la necesitamos? | Cómo se forma la Autoestima | Factores en el desarrollo de la Autoestima | Asertividad, qué implica |Técnicas asertivas |Identificando conductas asertivas vs pasivas o agresivas | Trabajando la Autoestima y la Asertividad con los niños | Ejercicios prácticos.

INFORMACIÓN GENERAL

Duración: 3,5 h. – 28 de Noviembre 2015, de 10,00 a 13,30 h.
Dónde: GNP c/ Juan Pérez Zúñiga, 22 - 28027 MADRID (contactar al 600319134 para reserva)
Precio: 50,00 €, (si vienes con tu pareja o un amigo, 90,00 € los dos)
Imparte: Gloria Martínez Ayala – Psicóloga colegiada nº M-23641






Psicología para el día a día